miércoles, 17 de octubre de 2007

ALLA NUOVA LUNA (1958),
DE SALVATORE QUASIMODO

In principio Dios creò il cielo
e la terra, poi nel suo giorno
esatto mise i luminari in cielo
e al settino giorno si riposò.

Dopo miliardi di anni l’uomo,
fatto a sua immagine e somiglianza,
senza mai riposare, con la sua
intelligenza laica,
senza timore, nel cielo sereno
d’una notte d’ottobre,
mise altri luminari uguali
a quelli che giravano
dalla creazione del mondo. Amén


A la nueva Luna

En el principio Dios creó el cielo
y la tierra, luego en su día
preciso puso las luminarias en el cielo
y al séptimo día descansó.

Después de miles de años el hombre,
hecho a su imagen y semejanza,
sin reposar jamás, con su
inteligencia laica,
sin temor, en el cielo sereno
de una noche de octubre
puso otras luminarias iguales
a aquellas que giraban
desde la creación del mundo. Amén.
.

Traducción de Héctor Miguel Ángeli
Fuente: “Obra completa”,
Buenos Aires, Editorial Sur, 1959.

Santiago, 15 de octubre de 2007.

1 comentario:

Pedro Frez dijo...

CIENCIA en Primavera indiferente:
Como consecuencia del poema que encabeza Octubre en este Blog...para la mayoría de los chilenos hacer Ciencia es algo muy respetable, tanto que pocos la tocan; son palabras mayores incluso para los estudiantes que concurren por el barrio República; sus calles Sazié; Domeyko; Gay...ellos ignoran junto a otros santiaguinos quienes fueron aquellos personajes. Pocos recuerdan que fueron grandes científicos naturalistas del siglo XIX los cuales crearon Instituciones que aún perduran...y para vergüenza nuestra, no nacieron en Chile.
Ahora supe la lamentable noticia que el Gobierno redujo el presupuesto para la investigación científica para el año próximo afectando a una importante Institución (Conicyt). En este mes se están realizando varias conferencias científicas en Stgo.
y por suerte se les está haciendo alguna difusión...aunque precaria todavía. Gracias amigos y hagamos difusión científica.